No quería echar todo por la borda, así que me tiró a mí.
Había olvidado como se sentía un corazón roto. No recordaba lo que era que el cuerpo te doliera de tanto llorar y mucho menos percibía la sensación de tener el pecho encogido todo el tiempo.
Puedo decir que en donde me encuentro ahora, yo misma lo propicie; por seguir esperando, por intentar darlo todo, por volver a el lugar al que quería pertenecer quizá toda una eternidad. Yo misma me metí en esto, por esperar que el lugar al que llamaba hogar se iba a recuperar.
Yo no quería echarlo a perder, no quería que todo se fuera por la borda, porque hice mil intentos para arreglar de todo. Sellé y resané las grietas, pinté y cubrí con delicadeza cada espacio de separación.
Le puse amor, le di tiempo, intenté incluso estar bajo condiciones que no eran las apropiadas para mí. Hice de todo, porque siempre he intentado quedarme hasta el final, hasta que sangro, hasta que lo he dado todo.
Aún no descifro otra forma de amar.
Inclusive aseguraba que iban a cuidar de mí de la misma forma en la que yo intentaba cuidar. Y no hablo de lujos, hablo de sentarse conmigo a hablar de lo que quizá no estaba bien, y de dar el apoyo que siempre intenté dar, de recibir lo mismo que yo daba porque desde hace mucho que imaginaba que me quedaría a su lado para siempre
Que había encontrado por fin un lugar apropiado para vivir porque encontré un poco de paz.
Pensé que se quedarían, aunque estuviera un poco rota, porque yo me quedaba cuando la veía rota.
Juraría que seríamos las últimas personas abrazadas dentro de este barco, y que si era necesario saltar al vacío, lo haríamos de la mano.
Muchas equivocaciones, tanto amor, nunca fue suficiente.
Yo quería reparar todo, porque nunca sé soltarme hasta que desgasto cada posibilidad y, aun, dando todo, para mí hay soluciones. Para mí todo tiene solución, menos la muerte.
Pero quizá para ella, yo ya estaba muerta.
Tal vez para ella nunca fue suficiente.
Yo me hubiera quedado amándola toda la vida.
Estaría planeando nuestro próximo viaje, o nuestra próxima siesta.
Y ahora, he dejado de planear, he dejado de dar todo. Porque ya no hay nada porque darlo, aún hay amor pero solo eso.
Porque vi mi alma desprenderse de mi cuerpo. Y vi a quien más juré que me amaba, me tiró por la borda, para salvarse a sí misma.
Tampoco lo confundas, ella vio por sí misma, y está bien. Aunque yo siempre hubiera visto por ambas partes, pero no siempre se obtiene la reciprocidad.
Y mi corazón no dejo de latir, ni mis pulmones dejaron de respirar. No me morí, ni pretendí que ella murió. Solo se dejó de ser.
Nos tiramos por la borda. Y existo. Y ella existe. Pero ya no existimos juntas. Y también eso está bien.
Siempre es mejor soltar lo que ya no es nuestro desde el amor. Me siento tan orgullosa de ti de tu fortaleza y tu desicion de dar y y querer recibir lo mismo que tu ofreces. Te abrazo con todo el amor que puede sentir mi ser y con todo el amor que una madre puede sentir por su hija
ResponderEliminarWuau
ResponderEliminarEs muy bonito como escribes, me llegó hasta el corazón, perder a una persona que piensas que será parte de tu futuro se lleva una parte de ti
ResponderEliminarMe dejo reflexionando lo que las personas hacemos por amor, eres alguien muy hermosa por dentro y por fuera.
ResponderEliminarTe admiro mucho.
Cuida a quién te cuidá ❤️🩹
ResponderEliminar