Entradas

Mostrando entradas de junio, 2014

Una noche de Julio.

Eres esa luna que contemplo cada noche, embobada con su sonrisa Eres mi esperanza y mis anhelos de que el mundo será mejor Eres esa fuerza que me hace creer en mi Mi presente y mi futuro, eres mi dormir, mi vivir y mi soñar Eres ese arrullo que en las noches me calma y me da paz Eres ese calor que mi cuerpo busca y sacia mis labios Eres mi mayor bendición y la razón de mis oraciones Eres ese cuerpo que reacciona a mis labios y a mi corazón acelerado Eres esa alma sabia que ha respondido a todas las preguntas que tenía mi corazón Eres mi norte y mi sur, mi guía y mi destino Eres ese Bichito tierno que le coquetea a mi sonrisa y juega conmigo a ser dos niños traviesos Eres admiración, respeto y devoción al decir tu nombre Eres el hombre que me enseñó a enfrentar mis demonios y a superar mis defectos Eres esas manitas inquietas que han transformado vidas y corazones Eres esos rugiditos que erizan mi piel Eres esas esas historias que endulzan mi corazón y ablandan mi espíritu Eras esa urg...

Somos historia inconclusa, esperando a la nada.

Tenía poco de haber hablado con ella. No le preste atención, como a todo lo que me pasa cotidianamente. Cruzamos dos, tres diálogos nada  interesantes. No la veía con ojos de gusto, mucho menos de amor. Era normal, como cualquier chica del colegio, iba y venía.  Estábamos presentadas informalmente, ella sabía mi nombre pero yo el suyo no. Supongo que ni me interesaba saberlo.  Yo como de costumbre me sentaba en la misma barda, esperando no sé qué, fumando, creyendo que alguien un día llegaría y me querría con todo. Y lo hizo, quién menos me lo esperaba. De la nada apareció alguien llamándome por mi nombre, y se escucho tan bonito y todo mi mundo se  estremeció. Era ella, de quién su nombre se me hacía indiferente. Dijo <<Hola, ojos bonitos, ¿cómo estás?>> En momentos no preste tanta  atención a esas cosquillas en una oriillita de mi corazón. <<Ah, hola. Nada, esperando, creo.>> Se sentó a un costado mío y me sonrío . Varias veces...

Ya eramos lo de antes.

Llego por detrás mío y cubrió mis ojos, en el instante pensé que podría ser otra persona pero no, tomo asiento al lado mío y no dijo nada. Doce minutos pasaron así, después volvió a tomar el lugar del principio y me susurro "Hola", yo contesté muy diferente, muy extraña, nunca se había tomado la molestia de saludarme con mucho entusiasmo o siquiera sentarse junto a mí sin que alguien se lo pidiera u fuera obligado a hacerlo. Me pregunto "¿me quieres?", y yo de inmediato contesté que sí. Creo que no escucho y volvió a preguntar "¿De verdad me quieres?", está vez contesté un poco más segura "Sí, ¿por qué?". Su risa nerviosa se hizo notar y volvió a sentarse a un lado mío. Su mirada se veía triste y más que triste se veía necesitada de algo, faltosa de alguien.  "Es verdad que ya no hemos hablado, y busco tiempo atrás la razón por la cuál dejamos de decirnos las cosas. No encuentro ni entiendo el por qué. ¿Recuerdas el 27 de Enero? ¿Recuerda...