Para "C".
Encontré a una mujer de ojos color ciruela, sus cejas hacen contorno con su corazón. Aún no tengo mucha idea de por qué la encontré, de por qué vino a mi vida en un abrir y cerrar de ojos. Y tengo la ligera sospecha de que es para cambiar algo; en mi rutina, en mi día a día, en cualquier noche de verano como la de hoy, en mis letras, hasta quizá en mi corazón. Y no es que tenga la noción de cada cosa que hago, pero ahora, me fijo más y cuando me dijo más la encuentro a ella. No me había percatado, o tal vez, sólo la evadí todo este maldito tiempo. Hoy es la tercera vez que escribo para ella, y probablemente lo sepa, y probablemente nunca se lo diga. Porque tengo miedo de que esto sobre pase mis sentimientos. Aún le huyo a todo lo que pueda o tenga que ver con la susodicha. Y muchos pueden llegar a saber su nombre, y otros tantos sólo sepan de su existencia. Pero hoy, hoy hablo y escribo para ella. Aunque tenga los ojos tapados o los oídos cerrados. Puedo hablar mil cosas de ella, pero ...