Sin ser egoísta... te quise, te quiero.
Sería muy egoísta de mi parte pedirte que te quedes, ir a buscarte y decir que te quiero, que te quise casi desde el primer instante. Porque sé que lo que yo puse sobre la mesa fue menos de lo que querías, no bastaba, y no me querías a mí. Por mucho que lo repitieras, porque te hubieras quedado. Hubieras sabido que desde que te bese ya no había nadie más. Pero no te culpo, no a ti, ni a mí. Ni a tus ganas. O tu falta de ellas. Te pedirías que vuelvas, pero no sería justo para lo que fuimos. ¿Por qué fuimos, o no? Con certeza, yo fui contigo, intenté serlo, más de una ocasión. Fui tuya, y te sentí, apenas, mía. Aunque ahora parece que ni tú pertenecías aquí, ni yo contigo. Fue egoísta de mi parte voltear atrás, quererte de vuelta. Pero desde donde estoy ahora, te quiero. Y está bien si hoy ya no estás, porque no quiero ser egoísta. Tal vez, algún día, alguien nos recuerde. Tú toman...