La cagué, lo acepto.
Hoy me hablaron de ti, alguien en particular. Todo empezó como la típica charla cliché, conversando de cómo nos fue en el día, lo deprimente que es ir al colegio a calentar la banca porque no se encuentra algo más efusivo que hacer, entre otras cosas más. Nunca me hubiera imaginado que en ese instante saldrías tu en nuestra pequeña platica sin sentido, él me dijo -Hace tanto que extraño verte con Jaqueline, hace miles de siglos (exagerando) que he visto el distanciamiento de una amistad muy bonita.- Pero lo que él no sabía es que simplemente no fue una amistad, tú te lo tomaste tan a la ligera, después de tantos sentimientos míos esperaba algo de tu parte, pero nunca nada de lo que hiciste me lleno. Quizá fue por inseguridad mía, quizá fue mi desconfianza, el no ser suficiente y que de cierta manera sintiera que me lo ibas a dar todo... pero nunca fue así. -Me encantaba verlas reír. -continuó- Era muy placentero verlas juntas y por un instante percibir que eran...