Sin ser egoísta... te quise, te quiero.

Sería muy egoísta de mi parte

pedirte que te quedes,

ir a buscarte y decir que te quiero, 

que te quise casi desde el primer instante. 

Porque sé que lo que yo puse sobre la mesa fue menos de lo que querías,

no bastaba, 

y no me querías a mí. 

Por mucho que lo repitieras,

porque te hubieras quedado. 

Hubieras sabido que desde que te bese

ya no había nadie más. 

Pero no te culpo,

no a ti, ni a mí.

Ni a tus ganas. 

O tu falta de ellas. 

Te pedirías que vuelvas,

pero no sería justo para lo que fuimos. 

¿Por qué fuimos, o no? 

Con certeza, yo fui contigo,

intenté serlo, más de una ocasión. 

Fui tuya, 

y te sentí, apenas, mía.

Aunque ahora parece que 

ni tú pertenecías aquí,

ni yo contigo. 

Fue egoísta de mi parte 

voltear atrás,

quererte de vuelta. 

Pero desde donde estoy ahora,

te quiero.

Y está bien si hoy ya no estás,

porque no quiero ser egoísta. 

Tal vez,

algún día,

alguien nos recuerde. 

Tú tomando café.

O yo fumándome un cigarro.

Y sabremos que fuimos,

que nos quisimos,

sin ser egoístas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nos vi, pero ya no éramos, y creo que nunca fuimos.

Las cosas que no te digo