Vales más que mi miedo

Atrápame y cubre con tus brazos cada rincón, que ya he tenido miedo bastante tiempo.

No sabía que estaba esperando algo hasta que te encontré.

Hiciste sentir que, sí había algo más, afuera, en dónde llueve y hace tanto frío.

Mostraste tu corazón sin que lo pidiese, te he visto tan transparente con ganas de dar las palmas libres y limpias de pasados.


Apuesto que te he querido desde hace ya mucho. 

Que mi vulnerabilidad hoy te la obsequió para que la hagas desaparecer, porque no me importa romperme ante ti cuando ya me has visto reconstruirme.


De esto no entiendo mucho, pero tampoco quiero ocultar algo que siempre he querido.

Con las manos tibias tomando mis pantorrillas y un libro a medio terminar, entendí que frente a mí tenía lo que tanto había deseado inconscientemente.


Ciérrame los ojos y bésame las manos, que te doy todo sin pensarlo.

Pide lo que necesites, y toma todo lo que encuentres de mí porque no te negaré hasta lo más turbio de mi mente.


Esta vez no quiero huir lejos, no pienso alejarme y resguardar esto en dónde nadie pueda verle.

Hoy te muestro y te beso frente a todos, que sepan que me he aliviado de mí misma y que en mi camino he encontrado quien me haga café como me gusta por las mañanas.


Que he estado ya cansada de tener miedo por tantos años, que sí me ven rota sepan que he sabido lamer mis heridas y continuar junto con las cicatrices.


Sepan que he encontrado un amor bonito, que me habla quedito para quedarme dormida y juega con mi cabello mientras besa las llagas ya sanadas.

Y así como me has mostrado el otro lado de la vida, lucho para mantener mi promesa de darte toda la reciprocidad.

Que hoy lo vales, más que mi miedo.


Sin más, te dejo la puerta de par en par, para darte la mejor de las bienvenidas.

Comentarios

  1. Me ha encantadoooo🥰🥰

    ResponderEliminar
  2. Me gustó mucho leerte de nuevo...
    Tenía años sin hacerlo, es bonito leer lo que sale de tu ser.💛

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sin ser egoísta... te quise, te quiero.

Nos vi, pero ya no éramos, y creo que nunca fuimos.

Las cosas que no te digo