Necesito de ti.



No es que necesite de una flor, una palabra bonita. Necesito que estés aquí, que no me digas nada y solo me abraces y puedas hacerme sentir que estaré bien. Necesito de tu paciencia, de tu apoyo incondicional, de que seas esa persona que me escuchará llorar a las tres de la mañana sin razón alguna, de que vengas con cualquier pretexto a pasar 3 minutos conmigo. 

No necesito que me regales mi colonia favorita o el libro que he deseado desde hace meses. Necesito que compartas conmigo la hora de la comida o un buen dulce a mitad de la noche, que fumes y no hagas tantas preguntas que abrumen. 

Y es que no necesito de nadie más, no necesito que me digan que la depresión se irá y que después de eso estará todo como antes o mejor, no necesito que muevas el mundo ni que trates de pararte de manos para hacerme reír. Solo necesito una buena taza de té y un beso que me haga ver que no estoy tan sola en esto. 

No necesito de tanto amor ni que alardees que soy la mejor. No necesito que me llenes de detalles sino que me regales una sonrisa que haga ver a este mundo chiquitito ante nosotros. 

Lo único que te pido es que te recuestes y acaricies mi cabello, que me hagas sentir segura cuando siento que todas las balas me atraviesan la boca del estómago. Te pido que vengas y me ayudes a calmar toda la tristeza con tu presencia. 

Y no necesito que me vigiles cuando y qué hora tomaré medicamentos, porque es bastante hacer eso. Solo te pido que calmes un poco mi llanto con tu risa, un poco mi inseguridad con tus caricias. 

Te necesito a ti, y es todo lo que ahora puedo decir, y espero que pronto lo comprendas...

Pido tu esencia.
Necesito de ti, ahora, mañana, siempre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sin ser egoísta... te quise, te quiero.

Nos vi, pero ya no éramos, y creo que nunca fuimos.

Las cosas que no te digo