Ya eramos lo de antes.


Llego por detrás mío y cubrió mis ojos, en el instante pensé que podría ser otra persona pero no, tomo asiento al lado mío y no dijo nada. Doce minutos pasaron así, después volvió a tomar el lugar del principio y me susurro "Hola", yo contesté muy diferente, muy extraña, nunca se había tomado la molestia de saludarme con mucho entusiasmo o siquiera sentarse junto a mí sin que alguien se lo pidiera u fuera obligado a hacerlo. Me pregunto "¿me quieres?", y yo de inmediato contesté que sí. Creo que no escucho y volvió a preguntar "¿De verdad me quieres?", está vez contesté un poco más segura "Sí, ¿por qué?". Su risa nerviosa se hizo notar y volvió a sentarse a un lado mío. Su mirada se veía triste y más que triste se veía necesitada de algo, faltosa de alguien. 
"Es verdad que ya no hemos hablado, y busco tiempo atrás la razón por la cuál dejamos de decirnos las cosas. No encuentro ni entiendo el por qué. ¿Recuerdas el 27 de Enero? ¿Recuerdas que paso? ¿Recuerdas que me dijiste? Se que se te hace raro y parece que somos dos completos extraños", hubo un momento de silencio y respondí "Sí, fue el día de tu cumpleaños pero recuerdo algunas cosas", sus ojos eran rojizos cual atardecer había precisado. "Yo sí me acuerdo muy bien, en concreto, quiero decir, tú...  Prácticamente me dijiste que nunca estaría sólo. Y ahora, creo, o estoy seguro, me siento, completamente sólo. No porque pase algo aquí" señalo todo nuestro alrededor, "Sino que siento que nadie me entiende". No sabía exactamente a dónde quería llegar, me sentía extraña ante sus ojos, unos ojos que me han visto desde los 3 años. Y continuo, yo traté de no decir nada y dejar que él lo dijera todo, mientras yo pensaba el cómo le podría responder. 
"Recuerdo muy bien tus palabras, y sigo sin encontrar una razón por la cuál nos separamos ¿Te parece raro esto? Hablar ahora, así", yo asentí con la cabeza, "Yo tiempo atrás tenía una novia,... cortamos hace poco y es algo que me está sobre pasando, ¿tú has pasado por algo así? Porque ahora yo me siento sólo", unas lagrimas brotaron por sus mejillas y una de mis manos buscaron su espalda como para hacerle sentir algo. Un poco de compañía parecía que eso necesitaba pero no lo decía. Le daba vueltas a la misma situación sin darse cuenta que me tenía ahí, completamente, para él, en el instante que gustará. 
Siguió repitiendo "Es algo que me sobre pasa, no quería llorar. No tenía planeado llorar" Quería que lo sacará todo pero no sabía con exactitud cómo decírselo. Al cabo de unos instantes de darle vuelta y voltereta a las mismas palabras me empezó a contar una historia de amor poco común. Hace años que no hablábamos de nada, creo que nunca convimos como algo. Y el que ahora él se preocupara por lo que nos pasaba y me diera una confianza que yo sentía que no tenía, fuera del contexto de "familia", me hacía sentir bien. Hacía que me diera cuenta de que nos necesitamos y me sentía feliz por él y por mí. "Más allá de eso, no quiero que me des un consejo pero ya no sé qué hacer o a quién recurrir", y sí necesitaba un consejo, un consuelo. Y era a mí a quién se lo pedía. 
En ese momento se escucho la puerta de una de las habitaciones y unos pasos presurosos, se limpio las lagrimas de los ojos y espero a que su madre le hablara para irse. "Oh-oh, creo que no podemos hablar. Bueno, adiós". Yo iba a intentar detenerlo pero no lo hice, me dio un tanto de miedo, o no sé, de un sentimiento muy extraño para mí. "Dile a tu hermano que si quiere mañana hablamos", fueron mis últimas palabras al verlos marchar, pero no me sentía inútil al no poderlo ayudar sino todo lo contrario. confiaba en mí, y mi satisfacción era muy grande. Él quería mi ayuda. ¡ÉL! El señor "todo lo puedo, todo está bien". Me necesitaba a mí como a nadie más necesitaría. Recurrió a mi antes que a alguien más, y eso ha sido uno de los logros más bonitos que hasta ahora he podido probar. Y ahora volvíamos a ser los mismos de hace 15 años atrás, y ahora era perfecto. Me sentía bien, me sentía feliz por él, por mí, por los dos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sin ser egoísta... te quise, te quiero.

Nos vi, pero ya no éramos, y creo que nunca fuimos.

Las cosas que no te digo