Un motivo para estar triste.

Ella aun no entendía por qué  le sucedía esto, por qué no podía sentirse feliz si ella lo tenía todo y no le faltaba nada, ella no sabía la razón por la cual dejaba que el frió, la tristeza y las lágrimas la abrazaran como si no hubiera mañana, ella no lo sabía no entendía como alguien puede despertar sintiéndose triste sin que le dieran motivos y le aterraba el día en que tuviera un motivo para estar triste porque no sabía qué pasaría con ella.
Cada vez que quería decir lo que le pasaba se callaba porque pensaba que si lo decía era muy desagradecido de su parte pues muchos pasan por cosas peores y aun así callan, ella no quiere ser débil y finge estar bien, prepara su mejor sonrisa para recibir el día y cuando por fin está sola se sienta y escribe lo quiere decir como narrador omnisciente para que el que la lea piense que es un personaje más de una ridícula novela que cuenta la historia de alguien aburrido y que no se quiere.

Un día descubrió que lo que más anhelaba era conocer el amor de alguien que  la quiera  como es con todos los miedos e inseguridades, cualquier persona sin distinción de sexo, solo alguien que la mire y sienta que no podría vivir sin ella. No le cabe en la cabeza creer que alguien la querrá de tal manera pero solo tiene esa diminuta esperanza de conocerla aun cuando esto sea el motivo tal vez para estar triste el día que todo acabe pero al menos sabrá que fue feliz un momento en su vida.

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