Silencio

Era un día cualquiera para él, despertarse, bañarse, tomar desayuno, tomar sus cosas, poner su canción para caminar en sus audífonos y salir de la casa, nada nuevo, nada distinto, excepto en su mente, tuvo una idea, ni el mismo sabía si era buena o no, no hablar con nadie en ese día, ni siquiera escribiendo, simplemente pasando de todo, sin poner atención a nada ni a nadie, en su mayor parte seria como cualquier otro día, estar ahí sentado sin hablar sin dirigir una mirada, solo haciendo lo que debía nada más, pero sin mediación alguna, todos le empezaban a hablar, preguntarle que le pasaba, incluso aquellos que nunca siquiera lo miraron, todo por no expresar nada, mantuvo su idea, le hablo aquella que él quería, le dolía, pero él no dirigió palabra alguna a ella, siguió así, y pronto se dio cuenta de que todos lo apreciaban más, cuando él no quería a nadie, cuando era frío, cuando en realidad no necesitaba a nadie, pero cada vez que el pedía ayuda, un consejo, o simplemente una sonrisa… sin embargo y sin motivo alguno ella, aquella que le quitaba el sueño, que lo mantenía en las nubes, le dijo que en realidad ella no necesitaba que él le hablara porque ella ya sabía lo que debía saber, le dijo que ella también lo quería, el por un momento pensó decir algo pero solo se mantuvo así como estaba sin dirigir palabra alguna ella le tomo la mano, él solo suspiro, y ya no pudo sostener su idea, todo se vino abajo en cuanto la miro a los ojos y dijo te quiero, el rompió su ideal por ella, ella solo dijo que era una apuesta de que lo hacía hablar, ella se dio la vuelta y él se quedó ahí con la mirada perdida, sin darse cuenta que todos se reían de él, pero él se recompuso. Volvió su mirada y se decidió a ya no hablarle, no hacerle caso. Los años pasaron él nunca le volvió a hablar, él se hizo exitoso, él era el mejor en lo que hacía, pero de ella nunca más supo,
nunca más la miro, nunca le hablo y todo por una 
acción, se enteró por un amigo en la secundaria, que ella estaba locamente enamorada de él, por un pequeño momento él se emocionó, pero recordó lo sucedido, al día después de eso ella vio iba de la mano con otro, él se dio la vuelta y se fue, en el momento en que se acordó de ella, al final de todo él se dio cuenta de que aún la amaba, él volvió a verla a los ojos un día, ella lo miro, ambos supieron que había pasado demasiado tiempo, que ya no sería posible ser amigos, que lo que alguna vez pudo suceder ya nunca pasaría luego de esa última mirada ambos siguieron sus caminos por separados, pero siempre pensando en porque cada uno por su parte arruino lo que pudo haber sido, lo que pudieron ser, lo que pudimos ser ella y yo…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sin ser egoísta... te quise, te quiero.

Nos vi, pero ya no éramos, y creo que nunca fuimos.

Las cosas que no te digo