Mi punto final, sí o no.



He llegado a un punto de mi vida en donde no sé qué es lo que hago, en donde estoy cansado de todo y de todos. Apenas tengo 27 y siento que no he hecho nada bueno por mí ni por los demás. Mirando al pasado me doy cuenta de todo lo que hice y cuantas veces le fallé a la gente. Aún no olvido la primera vez que hui de casa, creyendo que era fácil alejarme de todos los problemas sin darme cuenta que causaba angustias y desvelos, mi inconsciencia ante el mundo que parece estar bien sin mí, según mis pensamientos. Ahora me pregunto ¿qué es lo bueno que yo he hecho? Que es menos de lo que la gente ha hecho por mí. Aún recuerdo a cuantas personas les fallé y cuantas veces creí decir la verdad cuando en realidad lo que hacía solo era tapar mis mentiras con otras más.No le encuentro mucho sentido a lo que hago, un "gran" hombre de negocios, levantándome temprano, yendo al trabajo y del trabajo a la casa aunque también en ocasiones me doy lujos para despejarme de mi rutinaria vida, de ensueños para muchos. Aun no entiendo ni porque sigo trabajando en el mismo lugar desde hace 3 años, mi primer y único empleo por, ¿qué serán?, los próximos 40 años. Me enamoré a los 18 años, aunque ya era usado, fue la primera vez que creí estar enamorado y creo que será el único amor que he sentido verdadero. Ser un señuelo para el estúpido cupido y hacer o decir cosas que él quiere que diga o que haga, en fin a eso me sometía. Ella me volvía loco, esperándola todos los días a la misma hora afuera del colegio o dándole detalles tontos, de esos de los que les gustan a las mujeres y su afán de darse a desear y sentirse queridas como si esos detalles les fueran a ser útiles para algo en su futuro, terminarán desechándolos como todo lo que a ellas, después de un tiempo, se les hacen estorbosos aunque algunas las guarden para "recordar" pero siempre terminan odiándonos a nosotros por hacerles daño, siempre somos nosotros los culpables de todo pero bueno, no puedo discutir con esas maravillosas y locas personas. Ahora pensándolo bien al enamorarme me llevaba a mi mismísima tumba, más sin embargo nunca me arrepiento del todo por haber entregado una parte de mí en cada una de ellas...Me he vuelto tan rutinario y tan frío que no entiendo bien lo que ahora siento, mi vida ahora es un agujero; yo estoy dentro, hundiéndome en mis propios caprichos y deseos que en realidad son inservibles. Ahora de nada me sirve ser el mejor de la clase, sí soy infeliz. El más infeliz en la faz de la tierra. Quiero alejarme de todo y de todos, dejar atrás el trabajo, viajar, conocer, besar, beber, comer hasta reventar, reír por todo, llorar por nada. Vivir mi vida como quisiera, pero siento que ya ni eso me puede hacer sentir satisfecho conmigo mismo. Hace 3 semanas que hablé con mi mamá, y ya su voz no es la misma, se escucha roto, solo, melancólico. Será que al que llamo "amor de su vida" ahora ya está de picaflor con mujeres, qué digo mujeres, niñas. Podrían ser sus hijas, o peor, sus nietas. No quiero verme y sentirme, escucharme y percibirme como ella. No lo deseo, lo aborrezco con todas las fuerzas que puede haber dentro de mí.Recuerdo cuando tenía 15, me sentía en los cuernos de la Luna. Una luna preciosa, brillante, esplendorosa, maravillosa en cualquier sentido de la palabra. A los 15 años sentí estar por fin realizado al lado de aquella luna que me guío por lugares insólitos para mí. Y ahora me doy cuenta que di mucho para que aquella espectacular criatura terminará haciéndome añicos, pedazos, migajas. Y es que mi vida ahora es miserable, no encuentro el sentido ni la dirección hacia donde voy. Y es ahora en dónde pienso seriamente; matarme o continuar; porque si me mato, ahora, todas mis dudas se irán y jamás volverán, nunca, pero y sí continuo sólo el destino sabrá que hacer conmigo y con mi pobre mente tormentosa. No tengo tiempo para pensar en eso, mañana tendré que levantarme temprano y sentir el calvario de mi vida... Mañana sabrán qué paso, o qué no. 

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