Hasta luego compañero de vida, amigo de amor.
Y tal vez prefiero que
se quede así, como un recuerdo, pero como de esos recuerdos que ya no duele,
que ya no estallan como bombas en mi pecho al verlo con alguna otra persona. No
quiero verlo como un recuerdo que queme mis entrañas ,quiero verlo como algo
bueno para los dos, como si fuera tiempo de enfrentar el dolor y verlo
marcharse de alguna manera triste pero también reconfortante porque me llevo lo
mejor de él, lo mejor que alguna vez hicimos nuestro. Y es que aunque no quiera,
lo tengo que hacer. Aunque me cuesten más lágrimas y más dolor yo sé que
encontrara a alguien mejor que lo haga reír como yo nunca pude o lo hice rara
vez, que lo haga soñar, nada similar a como lo hacíamos nosotros. Y quiero que
sea así, que alguien lo haga olvidarme para que ahora este con la paz en su alma,
reconfortando mi daño causado, pero que no me olvide del todo. Que al escuchar
una canción nuestra yo venga a su mente como si fuera inercia necesaria para
los dos, viendo un poco de nuestros recuerdos juntos y perfectos a nuestra
corta vida amorosa. Que cuando alguien mencione mi nombre, sea yo, esa, la
primera persona que se le venga a la mente sin un afán de intentar llorar o que
aparezca la melancolía. Quiero que cuando esto pase, cuando recuerde cosas juntas,
cosas que nadie entiende, me recuerde como algo bueno para él. Que me recuerde
como algo correcto dejado ir por el destino, pero que bonita casualidad nos dio
aquel. No quiero que nadie lo bese como yo o que le sonría de tal manera que
lleve un recuerdo mío, porque eso sería devastador para cualquiera. Que sea
diferente cada persona que conoce en un trayecto difícil pero que no lo haga
sólo, porque eso dolería. Eso estría a punto de estallar un corazón dañado por mí.
Pero es que quiero que él sea feliz, de la manera diferente a mí y que para él
sea el recuerdo más precisado, ese que no quisiera olvidar, quisiera ser eso
que tenga en mente como algo que fue bello en momentos casi instantáneos con un
poco de sarcasmo, de dolor, de esperanza para los dos, de paciencia, de confianza,
de todo un poco. Que me recuerde de tal manera que yo sepa que hago correcto en
dejarlo ir.
Que al dejarlo ir, mi culpa siga siendo la misma del principio y no aumente con el paso del tiempo y también de los recuerdos. Y es que quiero que me recuerde de igual manera, como lo correcto para lo que fue un corto tiempo pero sin duda alguna el que más me ha hecho sonreír y sollozar.
Quiero que cuando alguien le pregunte por mi conteste con una sonrisa sincera y un "Está bien, hermano. Ahorita ah de estar muy feliz con personas que la quieren y la hacen feliz”, sin ningún remordimiento o ningún afán de sentirse mal, sino todo lo contrario.
Y por más que ahora necesito a alguien que me diga que hago lo correcto, y no haya quien, sé que es lo correcto. Lo presiento un tanto en mi corazón aunque también llora su ausencia en esto momentos que parecen desgarradores pero es lo mejor.
Porque sé que tras cruzar la puerta de nuestro amor, algo nuevo y maravilloso vendrá para mí y mi corazón. Que buscamos ser felices, aunque no siempre lo conseguiremos, pero vale la pena intentarlo. Como esta caída que me lleva recuerdos, recuerdos buenos. Así serán los demás, unos más dolorosos que otro pero al final de ellos estaré hecha. De amor que supe dar de verdad, sin arrepentirlo de hacerlo. Aunque los demás no me hubieran dado lo que quería o esperaba, pero haya ellos y su conciencia que era vacía. Pero no me arrepiento de haber compartido nada con ninguno de aquellos "Amantes del dolor y la felicidad a ratos" porque sé que me llevo lo mejor, lo sustancial. Y ahora es él, vendrán muchos más, ninguno como él pero vendrán...
Él ahora se irá pero sé que cada uno estará bien sin el otro.
Ahora nos toca recorrer un camino diferente, con nuevas personas y nuevos amores.
Espero que cuando lea mi carta y escuche aquella canción en ese casete viejo y valla en la parte de: " Tal vez ahora nos toca recorrer un trayecto, que no queremos ahora pero que es necesario hacerlo, no lo hagamos solos. Tal vez no acompañados ,hablando de una manera formal, pero sin duda juntos, como las cosas que solíamos hacer y los abrazos que no solíamos dar o aquella sonrisa que nos interrumpía un beso con sabor a distancia y un tanto de melancolía pero que también nos reconfortaba. Y sé, mi compañero de vida, que cuando te recuerde lo haré con una sonrisa y un inmenso agradecimiento por lo que me diste y por lo que no.
Gracias, amigo. Gracias por momentos de dolor y alegría, que tuvimos el placer de compartir también estos momentos. Uno al lado del otro, como las peleas que alguna vez tuvimos. Te quiero para siempre y por siempre.
Te quiero ver feliz."
Y que al leer esa parte una lágrima brote, un recuerdo salga y una sonrisa huya de sus labios, tan perfectos como él.
Sé ahora es momento de decir adiós, aunque duela, aunque arda, aunque pesé, aunque no quiera dejarlo ir. Lo tendré que hacer, para no dañarme a mí y no dañarlo a él. Pero siempre con nuestros recuerdos, nuestras canciones y nuestros sueños.
Y si en verdad es el correcto para una vida junta, no dudo que más adelante él reaparezca en mi vida para quedarse y esta vez sin decir adiós.
Pero ahora, ahora hay que dejar que el agua fluya y déjenosla correr porque la vida es corta y el tiempo no basta para amar a sólo una persona.
Esta vez no digo adiós, sino un hasta pronto, hasta luego compañero de vida y amigo de amor.
Que al dejarlo ir, mi culpa siga siendo la misma del principio y no aumente con el paso del tiempo y también de los recuerdos. Y es que quiero que me recuerde de igual manera, como lo correcto para lo que fue un corto tiempo pero sin duda alguna el que más me ha hecho sonreír y sollozar.
Quiero que cuando alguien le pregunte por mi conteste con una sonrisa sincera y un "Está bien, hermano. Ahorita ah de estar muy feliz con personas que la quieren y la hacen feliz”, sin ningún remordimiento o ningún afán de sentirse mal, sino todo lo contrario.
Y por más que ahora necesito a alguien que me diga que hago lo correcto, y no haya quien, sé que es lo correcto. Lo presiento un tanto en mi corazón aunque también llora su ausencia en esto momentos que parecen desgarradores pero es lo mejor.
Porque sé que tras cruzar la puerta de nuestro amor, algo nuevo y maravilloso vendrá para mí y mi corazón. Que buscamos ser felices, aunque no siempre lo conseguiremos, pero vale la pena intentarlo. Como esta caída que me lleva recuerdos, recuerdos buenos. Así serán los demás, unos más dolorosos que otro pero al final de ellos estaré hecha. De amor que supe dar de verdad, sin arrepentirlo de hacerlo. Aunque los demás no me hubieran dado lo que quería o esperaba, pero haya ellos y su conciencia que era vacía. Pero no me arrepiento de haber compartido nada con ninguno de aquellos "Amantes del dolor y la felicidad a ratos" porque sé que me llevo lo mejor, lo sustancial. Y ahora es él, vendrán muchos más, ninguno como él pero vendrán...
Él ahora se irá pero sé que cada uno estará bien sin el otro.
Ahora nos toca recorrer un camino diferente, con nuevas personas y nuevos amores.
Espero que cuando lea mi carta y escuche aquella canción en ese casete viejo y valla en la parte de: " Tal vez ahora nos toca recorrer un trayecto, que no queremos ahora pero que es necesario hacerlo, no lo hagamos solos. Tal vez no acompañados ,hablando de una manera formal, pero sin duda juntos, como las cosas que solíamos hacer y los abrazos que no solíamos dar o aquella sonrisa que nos interrumpía un beso con sabor a distancia y un tanto de melancolía pero que también nos reconfortaba. Y sé, mi compañero de vida, que cuando te recuerde lo haré con una sonrisa y un inmenso agradecimiento por lo que me diste y por lo que no.
Gracias, amigo. Gracias por momentos de dolor y alegría, que tuvimos el placer de compartir también estos momentos. Uno al lado del otro, como las peleas que alguna vez tuvimos. Te quiero para siempre y por siempre.
Te quiero ver feliz."
Y que al leer esa parte una lágrima brote, un recuerdo salga y una sonrisa huya de sus labios, tan perfectos como él.
Sé ahora es momento de decir adiós, aunque duela, aunque arda, aunque pesé, aunque no quiera dejarlo ir. Lo tendré que hacer, para no dañarme a mí y no dañarlo a él. Pero siempre con nuestros recuerdos, nuestras canciones y nuestros sueños.
Y si en verdad es el correcto para una vida junta, no dudo que más adelante él reaparezca en mi vida para quedarse y esta vez sin decir adiós.
Pero ahora, ahora hay que dejar que el agua fluya y déjenosla correr porque la vida es corta y el tiempo no basta para amar a sólo una persona.
Esta vez no digo adiós, sino un hasta pronto, hasta luego compañero de vida y amigo de amor.

De verdad que hermosas palabras :')
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