Entradas

Pensándonos extraños

De la última vez que te vi, te sigo pensando Tu cabello aún mojado y tus ojos llenos de algo que no logré descifrar. ¿Pensarás en mí? ¿Pensarás en nosotros? Mi cabeza sobre piensa, en qué estarás haciendo, en si nos extrañas. O solo nos ves como extraños. No ha pasado tanto tiempo, de la última vez que te sentí. Que tus brazos me rodearon y parecía que mis pedazos rotos se juntaron. Y a decir verdad, yo sí pienso en ti, en nosotros. En que no debió acabar, en que había amor, mucho amor, aún. ¿Nos extrañas? ¿Correrías hacia mí sabiendo que te extraño? Aunque siga deseándote, no te buscaré, porque yo no me fui. Yo solo me quedé parada, viendo cómo te ibas. Y quizá tú sí te querías ir desde un principio. Pero ahora todo parece tan diferente. Cambiamos. Tú ya no pareces el mismo, pero tu tono de voz sigue siendo igual. Yo ya no parezco la misma, pero mis manos siguen buscándote al dormir. Y quizá ya no somos los mismos, pero nunca nada es igual siempre. ...

Vales más que mi miedo

Atrápame y cubre con tus brazos cada rincón, que ya he tenido miedo bastante tiempo. No sabía que estaba esperando algo hasta que te encontré. Hiciste sentir que, sí había algo más, afuera, en dónde llueve y hace tanto frío. Mostraste tu corazón sin que lo pidiese, te he visto tan transparente con ganas de dar las palmas libres y limpias de pasados. Apuesto que te he querido desde hace ya mucho.  Que mi vulnerabilidad hoy te la obsequió para que la hagas desaparecer, porque no me importa romperme ante ti cuando ya me has visto reconstruirme. De esto no entiendo mucho, pero tampoco quiero ocultar algo que siempre he querido. Con las manos tibias tomando mis pantorrillas y un libro a medio terminar, entendí que frente a mí tenía lo que tanto había deseado inconscientemente. Ciérrame los ojos y bésame las manos, que te doy todo sin pensarlo. Pide lo que necesites, y toma todo lo que encuentres de mí porque no te negaré hasta lo más turbio de mi mente. Esta vez no quiero huir lejos, no...

Las cosas que no te digo

  Mi amor, hay cosas que a veces no te digo; como que mi corazón siempre se agita cuando estoy contigo, que mis manos sudan cuando te sostengo por mucho tiempo, o que pecho se siente como algo que no puede contener. Tampoco te he dicho que me gusta exactamente cuando te enojas y unes tus cejas y se te forma un hoyuelo debajo de tus labios, o que cuando estás feliz tus ojos brillan de una manera que ni mil estrellas juntas superan su belleza.   Hay cosas que no te digo que me gustan o que me asustan, y a veces prefiero no hacerlo porque quiero guardarme un poquito de ti conmigo, como si los metiera dentro de un refugio que cuando me hacen falta los traigo conmigo para enfrentar las cosas que no puedo manejar.   En la lista de cosas que no buscaba y sucedieron estas tú, y están los momentos buenos contigo.   Hay un par de cosas que no te digo, pero ya sabes; como que me gusta que me beses la espalda, y que me encanta que me des...

Me hubiera gustado que te quedarás

 Aunque todo parecía imposible; las interminables charlas a las 3 de la mañana los cigarrillos con tu nombre los poemas que te recordaban a mí las historias que escribía de nosotras. Los largos te amos, los pequeños recuerdos. Tus ojos.   Aún escribo de ti, de lo mucho que me hubiera gustado que te quedarás y quisiera que al menos quisieras leerme, para que sepas que el rencor nunca existió, que siempre fue amor. Que lo sigue siendo, aunque ya no estés, aunque no quieras estar.   Me hubiera gustado que supieras, que el mar me recuerda siempre a ti y la canción que me dedicaste no sale de mi cabeza. Te he dedicado mil más desde la última vez.   Me hubiera gustado que te quedarás para saber que eres feliz, De vez en cuando sonreírnos. Que nos da gusto saber de nosotras aunque no seamos juntas, pero que podamos seguir compartiendo algo. Saber que no importa nada porque podemos amarnos así, no tan lejanas, n...

¿A dónde se va cuando te da miedo vivir?

Mi refugio eras tú c uando soplabas detrás de mi oreja y refufuñabas del frío.  Eras lo que uno llama hogar, con las ventanas siempre abiertas  y la puerta sin cerradura.  Y podía llegar, a cualquier hora  para estar feliz o llorar ríos.  Las cobijas calientes todo el tiempo, el olor a madalenas.  A veces una mansión,  a veces solo una cabañita.  Pero luego, parece que el viento soplo tan fuerte  que hizo desaparecer todo.  Isofacto.  Hoy lloré más de lo usual, y tuve que abrazarme a mí misma. Encorbar la espalda y esconder la barbilla.  Hice frente a lo que muchos temen,  y no pude correr dentro de ti.  Solo se fue,  te fuiste.  Y una parte de mí, se fue con todo. Pero pronto,  ser irá todo,  incluyéndome dentro

Cuando supe que estaba enamorada.

Había sido fácil quererla, es decir, aunque fuera de nosotras era todo un caos, había sido muy sencillo reír de sus chistes y platicar de cualquier cosa. Había sido bastante reconfortante encontrarme despierta en la madrugada pensando en qué había sucedido y cómo fue instantáneo eso que muchos llaman conexión, pero también mi miedo había sido inmenso y los tropiezos iban uno detrás de otro, fue confuso y desalentador al principio como si el universo no me quisiera ahí. Y por primera vez tomé mis propias riendas y le fui fiel a lo que estaba siendo, mi corazón se sentía listo inclusive si era solo para aventarse de nuevo al vacío. Era sí o no, en dos contrastes diferentes con una misma persona, era intentarlo de nuevo o quedarme con las ganas. Así que lo hice. Por un momento pensé que si iba a ser difícil no valía la pena y que el estar ahí solo iba a ser un error más, pero no, al contrario, todo fue bastante simple. Fue como si solo pudieras ver estrellas brillantes y sintieras el vien...

Espero que seas la primera y la última.

Tuve la sensación de haberte conocido antes, incluso mucho antes de verte caminar hacia mi dirección la primera vez. Tu compañía se sentía muy familiar y el sonido de tu risa lo podría reconocer con claridad. Ese día tus ojos tenían un leve brillo que no podía reconocer, quería estar contigo y a la vez no. Me sentía alguien rota ante ti, porque lo estaba. Todos mis fragmentos se veían desiguales y daban confusión contigo. Intenté ocultar mi daño, intenté no ser tan franca e hice chistes tontos para persuadir mi dolor. A ti te veía casi reluciente, era la primera vez que tu esencia tocaba mi ser y parecía alguien nuevo dispuesto a darlo todo. El sonido de tu voz estaba tan presente en ese lugar, mientras que yo estaba a años luz de ahí. Quería disculparme por presentarme tan descuadrada contigo, incluso después de varios días después de ese día intenté llamarte para disculparme. Nunca lo hice. Y tú seguiste tu camino, encontraste diferentes contrastes hasta que diste con el q...