Felicidad.
Estoy en un punto que nunca pensé que estaría: Estoy renunciando a la persona que más me importa por su felicidad, intentando convencerla de que, a pesar de que su futuro novio es de un mundo distinto, el tal vez la haga feliz. Una vez estuve en ese lugar y ella me rechazó a pesar de saber que yo la puedo hacer la mujer más feliz del mundo. No quiero que cometa el mismo error dos veces, tal vez ella no sea para mi, pero no por eso tengo que condenarla, ella merece ser feliz y tienen que intentarlo. Para ser sincero, el tipo no me convence mucho, se enaomoró de ella sin conocerla, pero a pesar de eso, ella está bien, él le hace bien y si ella está bien, yo estoy bien. Mi pensamiento inmediato es que yo no merezco ser felíz y por eso toda esta situación, la vida la puso ante mi una y mil veces, peleamos, nos distanciamos, pero siempre volvimos a juntarnos, porque ella me quiere y yo… la quiero. Cuando sus relaciones terminan, a quien acude siempre es a mi, y nuevamente aparece alguie...